La adolescencia temprana es un periodo de transición crítico en las vidas de los jóvenes. Sin embargo, los programas para los jóvenes generalmente no tienen en cuenta este grupo etario.

A medida que llegan a la pubertad, con frecuencia, los adolescentes jóvenes (de 10 a 14 años) están confundidos acerca de cómo y por qué sus cuerpos cambian. No están seguros respecto de cómo y con quién analizar sus preocupaciones. La mayoría de los adultos, las escuelas, las organizaciones de jóvenes y las instituciones religiosas no están bien equipados para ayudar a los jóvenes a comprender y prepararse para este periodo de transición. En consecuencia, los jóvenes no cuentan con las habilidades y la información que necesitan para lidiar con los cambios físicos, sociales y emocionales asociados con este periodo de rápido desarrollo.

El IRH aborda este periodo crítico de la adolescencia temprana con enfoques que mejoran el conocimiento del cuerpo y la conciencia sobre la fertilidad. Esto ayuda a los jóvenes, tanto niños como niñas, a comprender sus cuerpos a medida que maduran y saber cómo proteger su propia salud reproductiva. Analizar los cambios físicos, emocionales y sociales y los signos de fertilidad durante la pubertad ayuda a los jóvenes a conocer cómo funcionan sus cuerpos y les brinda el poder de tomar las decisiones correctas respecto de su conducta sexual. Ayudar a los jóvenes a comprender su fertilidad disipa los mitos y los conceptos erróneos sobre la salud reproductiva. El conocimiento, la conciencia social y las habilidades que se consiguen facilitan el paso por la pubertad y preparan a los jóvenes para que cuiden su salud y la de sus parejas.