Se reconoce que la violencia de género es un problema significativo de salud y derechos humanos que evita que las mujeres, las familias y los países de todo el mundo logren su potencial.

Además de los numerosos efectos en la salud física y mental, las experiencias de violencia en la infancia temprana están vinculadas con experiencias de violencia en la edad adulta.

Esto es así tanto para niños como para niñas, ya que los niños que presencian o experimentan violencia doméstica son más propensos a ser violentos en sus relaciones, y las niñas son más propensas a ser víctimas de violencia de género en la edad adulta. Las evidencias demuestran que los programas que involucran a hombres en las iniciativas de prevención de la violencia son más eficaces que los programas destinados a mujeres y niñas exclusivamente, y, dado que muchos de los factores de riesgo de cometer y experimentar violencia ocurren en la unidad familiar, involucrar a los padres puede tener resultados positivos significativos. La Iniciativa Responsible Engaged and Loving (REAL) Fathers (Padres responsables, comprometidos y afectuosos) apunta a construir asociaciones positivas y prácticas de paternidad entre los padres jóvenes (de 16 a 25 años de edad) del norte de Uganda en el periodo posterior a los conflictos a fin de reducir la incidencia de violencia contra parejas y los castigos físicos a niños.

Se diseñó un programa de tutorías y una campaña de conciencia comunitaria para llegar a los hombres jóvenes antes de que sus expectativas, actitudes y comportamientos relacionados con la paternidad estén bien establecidos. A fin de abordar las causas subyacentes de la violencia doméstica, la intervención se diseñó de manera tal que cuestione las normas de género y los mensajes sexuales que generalmente generan coerción y violencia en las relaciones, y para que enseñe habilidades eficaces de paternidad, comunicación y resolución de problemas.

 

 

[Photo Credit:  Save the Children/Dickens Ojamuge]